Entre el cielo y la tierra

¿Es posible recuperar el teatro de la Naturaleza?

 

Desde hace tiempo Stella Benvenuto persigue la cifra de una armonía que afirma haber encontrado en la Naturaleza. Su proyecto de Mendoza al pie de los Andes puede ser una aproximación-aunque no la única- a  ello.  Así, como los poetas y filósofos románticos ante la primera frustración de la utopía moderna que vio desmoronar las promesas de igualdad, fraternidad y legalidad, ella encuentra en ese territorio de la existencia un refugio reflexivo frente a un orden que a su alrededor se proclama racional pero ha devenido irracional. Esa  instancia de pausa necesaria  -que uno puede juzgar a contramano del espíritu impetuoso que la domina – logró un cause sereno en  la práctica del bordado. Rescatada en las últimas décadas del invisibilizado ámbito doméstico al que se la confinó desde fines del siglo XVIII e identificada con “la construcción de la feminidad”, esta práctica ha sido recuperada en las últimas décadas. No sólo como parte de la ruptura de los  límites entre baja y alta cultura que impusieron las vanguardias sino también como parte de la de irrupción de las minorías étnicas, sexuales en el horizonte de la cultura contemporánea.

Es en este marco de nuevas prácticas que a su vez emergen en relación con la necesidad de una sintonía más cercana con la naturaleza es que Stella Benvenuto diseña el capítulo más reciente de la obra que presenta ahora en la galería Calvaresi.

En él se advierte la formación pictórica de la artista aunque en ningún momento las articulaciones sensibles de color que pone en juego asumen protagonismo excesivo. Más bien es la línea la que ordena la ocupación de cada plano engarzando signos, formas referenciales o arbitrarias y la suma de diferentes materiales procedentes del universo textil que progresivamente incorpora y la obligan a abrirse al espacio de la galería. Surge así una suerte de escenografía que invita al espectador a deambular entre móviles y bambalinas de memoria orgánica convirtiéndose al mismo tiempo en actor e interlocutor de una propuesta que lo incluye. Podría decirse que ese despliegue espacial que lo involucra es una novedad que propone la artista en esta oportunidad y forma parte de un impulso de expansión, inspirado en cierta manera, en la dimensión inabarcable de la naturaleza que es su referencia.

 

Ana María Battistozzi.

Between sky and earth

It is possible to recover the theater of Nature?

 

Stella Benvenuto has pursued the figure of a harmony that claims to have found in Nature. Her Mendoza project at the foot of the Andes it´s an approach - although not the only one - to it. Like the romantic poets and philosophers before the first frustration of the modern utopia that saw the promises of equality, fraternity and legality crumble, she finds in that territory of existence a reflective refuge from an order that around her is proclaimed rational but it has become irrational. That instance of necessary pause - which one can judge against the impetuous spirit that dominates it - achieved a serene cause in the practice of embroidery. Rescued in the last decades of the invisible domestic environment that was confined since the late eighteenth century and identified with "the construction of femininity", this practice has been recovered in recent decades. Not only as part of the breaking of the boundaries between low and high culture imposed by the avant-gardes but also as part of the irruption of ethnic, sexual minorities on the horizon of contemporary culture.

Stella Benvenuto designs the most recent chapter of the work that she now presents at Calvaresi in this framework of new practices that emerge in relation to the need for a closer harmony with nature.

A kind of scenery arises that invites the viewer to wander between mobiles and scenes of organic memory while becoming an actor and interlocutor of a proposal that includes them. It could be said that this spatial display that involves them is a novelty that the artist proposes at this time and is part of an impulse of expansion, inspired in a certain way, in the unattainable dimension of nature that is her reference.

 

 Ana María Battistozzi