Recorridos de lo inverso: Magda Frank y Pablo Curatella Manes

 

Las territorialidades en las vidas de Magda Frank y Pablo Curatella Manes se hacen presentes en la hibridación cultural y la evocación de formas duales.

La imagen captura diferentes tiempos, estableciendo de esta manera líneas de fuga y de convergencia en la que los artistas enlazan lo americano y las concepciones de vanguardia.

Los pasajes de un lugar a otro configuran no sólo la materialidad de la obra, sino el espacio social en el que cobran un nuevo sentido.

La escultura, singularidad del volumen en el espacio, permite que los artistas elaboren el carácter de lo irreductible: la recuperación de la memoria vital. Es a través del recuerdo que los escultores proyectan siluetas, combinando organizaciones en pares opuestos, producto de la discontinuidad del intercambio cultural, y las vicisitudes del siglo XX.

Estás simbologías se funden en una imagen que se constituye necesariamente en la heterogeneidad, en las manifestaciones simultáneas, estructurando una mirada de lo múltiple y lo fragmentario.

El interés por la figura proyectó un camino inverso a las tendencias miméticas, desarticulando direcciones establecidas hacia el planteo de una nueva forma.

Marina Correa

Inverse paths: Magda Frank and Pablo Curatella Manes

The territorialities in the lives of Magda Frank and Pablo Curatella Manes are present in the cultural hybridization and the evocation of dual forms.

The image captures different times, establishing in this way lines of flight and convergence in which artists link the American and avant-garde conceptions.

The passages from one place to another make up not only the materiality of the work, but the social space in which they take on a new meaning.

Sculpture, the singularity of volume in space, allows artists to elaborate the character of the irreducible: the recovery of vital memory. It is through memory that the sculptors project silhouettes, combining organizations in opposite pairs, a product of the discontinuity of cultural exchange and the vicissitudes of the 20th century.

These symbols merge into an image that is necessarily constituted in heterogeneity, in simultaneous manifestations, structuring a view of the multiple and the fragmentary.

The interest for the figure projected an inverse way to the mimetic tendencies, disarticulating established directions towards the proposal of a new form.

Marina Correa