OVO

Una vez Mariano dijo que el modelado 3D en realidad virtual le permite entrar a otra dimensión, un lugar en el que la gravedad no actúa y la relación entre masa y peso se disuelve. Lo más cercano a estar en el espacio exterior. Más aún, como estar suspendido en una cámara de ingravidez con sensores y prótesis conectadas al cuerpo o como mantenerse inmerso en una atmosfera densa, líquida y conservar, a su vez, cierto nexo con la tierra. Esta experiencia flotante se traduce en formas proliferantes e intrincadas que pueblan tanto sus esculturas cromadas como los dibujos que sube cotidianamente a Instagram. Un espacio dislocado, fracturado en múltiples planos, entre la lucidez y el sueño.

En sus esculturas se yuxtaponen capas de trabajo pertenecientes a técnicas muy diversas. Desde el pasaje por la impresora 3D que materializa las criaturas de ese otro universo, al modelado con masilla y paciente pulido que recuerdan más al mundo del FX que a una labor típicamente escultórica. Luego Mariano se sumerge en un taller pistero para cromar sus piezas poniéndose en la fila con alguien que llevó su tren delantero a tunear con formas flamígeras. En sus dibujos también procesa ese magma indiferenciado de imágenes que circulan en la web. Se devoran, expulsan y recombinan cosas tan diversas como la cabeza de Snoopy, cabelleras del manga, cuerpos humanos o cuernos tribales.

En el itinerario variopinto de sus procesos de trabajo siempre existe un clima Sci-Fi, cierta fantasmagoría de un futuro catastrófico: mientras un mundo está por extinguirse, otro emerge del modo más impensado.

 

Federico Baeza

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Mariano once said that 3D modeling in virtual reality allows him to enter another dimension –a place where gravity does not act and the relationship between mass and weight dissolves. It is the closest thing to being in outer space – like being suspended in a weightless camera with sensors and prostheses connected to the body or being immersed in a dense, liquid atmosphere but preserving a certain connection with the earth. This floating experience translates into proliferating and intricate forms that populate both his chromed sculptures, and the drawings he uploads daily to Instagram. It is a dislocated space, fractured in multiple planes, between lucidity and sleep.

In his sculptures, very different techniques are juxtaposed to create the layers. From the passage through the 3D printer that causes the materialization of the other-worldly creatures, to the modeling with putty and polish, the process resembles the world of the FX more than a typical sculptural work.

Then Mariano immerses himself in a workshop to chrome his pieces, alongside those adorning their vehicles with all kinds of wild shapes. In his drawings, he also processes the undifferentiated magma of images that circulate the web. They devour, expel and recombine things as diverse as Snoopy’s head, manga hair, human bodies, or tribal horns.

Throughout his varied work process, there is always a Sci-Fi element – a certain phantasmagoria of a catastrophic future: while one world is about to become extinct, another emerges in the most unthinkable way.

Federico Baeza