La armonía con el cosmos

“La misión del artista es intentar llevar al plano de las armonías universales, los movimientos de atracción y repulsión, los ritmos esenciales de nuestra vida psíquica, creando verdaderas constelaciones estéticas”.

Martin Blaszko

 

Con la consigna de “inventa y crea” nació el movimiento Madí en 1947. Formas nuevas para un nuevo humanismo, el de la modernidad, en el espíritu de reconstrucción de la posguerra. Un “arte total” que incluyera todas las artes. Martín Blaszko fue uno de los fundadores de este movimiento cuyas ideas de libertad, racionalidad, armonía y poesía, proyectó a lo largo de más de sesenta años de producción. La eliminación de todo ilusionismo naturalista, la pura invención de formas a partir de la geometría, rige sus obras que anhelan integrarse a la arquitectura y a la ciudad. La poesía de las formas antagónicas, la utopía de un mundo construido para la armonía entre el ser humano y su habitat, fueron las bases de su escultura.

Sus monolitos, torres y columnas que luchan por resolver la tensión de los opuestos, metáforas de los elementos que dan origen a la vida, muestran como la búsqueda del equilibrio y la armonía en el arte parten de planteos formales pero apuntan a la  sensibilidad del espectador:  “Cuando enfocamos nuestra mirada sobre formas bipolares que están en oposición en una escultura, decía Blaszko, experimentamos una automática sensación de alivio y confort.” 

En los años 60 y 70, sus relieves de bronce trabajados mediante un modelado evidente, adhieren a la tradición escultórica que va de Auguste Rodin a Curatella Manes. Son imágenes de intenso dramatismo abstracto que combinan geometría e informalismo.

En las últimas décadas, Blaszko reinterpreta algunas de sus obras Madí, por medio de la ductilidad de la chapa y los ritmos del color. Composiciones complejas, siempre regidas por la proporción aurea, confirman que el espacio es algo a conquistar.

A través de los años  y de las distintas imágenes, el escultor buscó la monumentalidad, y sus obras demuestran que eso, no depende del tamaño. Con una genuina convicción afirmaba que dicha monumentalidad se produce cuando el artista expresa su ubicación, su espacio, respecto del cosmos.

María José Herrera.

The harmony with the cosmos

"The mission of the artist is to try to bring to the plane of universal harmonies,the movements of attraction and repulsion, the essential rhythms of our psychic life, creating true aesthetic constellations."

Martin Blaszko

 

The Madí movement was born in 1947. New forms for a new humanism, in the spirit of post-war reconstruction. A "total art" that include all the arts. Martín Blaszko was one of the founders of this movement whose ideas of freedom, rationality, harmony and poetry, projected throughout more than sixty years of production. The elimination of all naturalistic illusion, the pure invention of forms based on geometry, governs his works that yearn to be integrated into architecture and the city. The poetry of antagonistic forms, the utopia of a world built for harmony between human beings and their habitat, were the basis of his sculpture.

His monoliths, towers and columns that fight to work out the tension of opposites, metaphors of the elements that give rise to life, show how the search for balance and harmony in art start from formal approaches but point to the viewer's sensitivity : "When we focus our eyes on bipolar shapes that are in opposition to a sculpture, Blaszko said, we experience an automatic sense of relief and comfort."

In the 60s and 70s, his bronze reliefs sticks to the sculptural tradition that goes from Auguste Rodin to Curatella Manes. They are images of intense abstract drama that combine geometry and informalism.

In the last decades, Blaszko reinterprets some of his Madí works, through the ductility of the sheet and the rhythms of color. Complex compositions, always governed by the golden ratio, confirm that space is something to conquer.

Through the years and the different images, the sculptor seek for the monumentality, and his works show that it does not depend on size. With a genuine conviction he affirmed that this monumentality occurs when the artist expresses his location, his space, with respect to the cosmos.

María José Herrera.